Viajar… uno de los principales atractivos de esta profesión. Se visitan lugares muy interesantes, llenos de contrastes y repletos de sorpresas.

Viajar como TCP

Trabajar como TCP es muy enriquecedor a nivel personal. Te da la oportunidad de conocer muchos lugares, culturas diferentes e interactuar con gente nueva cada día, tanto compañeros como pasajeros. Todas esas vivencias te abren la mente y te hacen ver la vida y el mundo desde otra perspectiva. Ser TCP es una forma de vida.

En muchas ocasiones, podrás recorrer las zonas históricas de las ciudades donde te alojas, la mayoría grandes capitales. Londres, Praga, Berlín, Tokio, Sídney… pueden ser destinos habituales.

​Ahora que conoces mejor la realidad del trabajo de Tripulante Cabina de Pasajeros…